domingo, 22 de noviembre de 2009

Duelo de Titanes

Cuerpo a cuerpo, no hay defensas, ni rodilleras, ni escudos...
Ella por evitar mostrarse a sí misma, miedo al rechazo, a las historias repetitivas,
piensa que su concha es bonita, y cual ermitaño decide refugiarse en ella.
Pero ese maldito Humano la despojó de la misma, tirando de su delicado cuerpecito cual caracol devorado.
Saltaron chispas, sentimientos por los aires que le golpearon de lleno, sin apenas evitarlos.
Expuesto a ella, quedó exhausto. No podía seguir mintiéndose, era evidente, irremediable, 3...2...1... K.O. (D.lo siento!tu entrada se me vino a la cabeza al escribirlo)

Día a día se mira al espejo, evitando su propio reflejo, asustado, incluso... indefenso.
Ella crece, cual culturista, se hace fuerte, viva. Se mira al espejo pero ya no lo golpea, observa, callada, seria... cómo un médico forense buscando razones...

martes, 10 de noviembre de 2009

En PAUSE



Pausa: Breve interrupción, tardanza, lentitud, momento en que se corta la música.


Así se siente hoy,como una canción pausada bruscamente, no avanza, ni retrocede (eso nunca. Quisiera volver al inicio de la partitura, el botón de REW no funciona... se ha quedado en el BOOM de la obra.

Como aquella estrella, permanece en estado de espera (Standby, quieta, parada, pero ansiosa...).

Aunque insegura, siempre tuvo todo bajo control. Hoy, todo se le va de las manos, como un pez escurridizo al que intenta atrapar con fuerza.

Su joven corazón está alterado, como si de una arritmia se tratara sufre descargas incontrolables, latidos extracorpóreos que le dejan en síncope.

Se acuesta soñando, y se despierta mareada.

Tiene miedo, nunca l ustaron las esperas, dudas... la cuerda floja es su fuerte, ahora, cuelga de un hilo.

Una enorme interrogación la sobrevuela ¿? No puede contestar.

El problema se le plantea de frente, recuerda los problemas infantiles, un coche sale de Madrid... aquí el tren está en la parada, pero no sabe si debe subir o no. De la vía conoce el inicio, pero el final se pierde en la lejanía. Asustada, excitada; ansiosa, rezagada...

Quizás SI... quizás no.


Una historia que aún no existe promete.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Con ganas de más...



El sol entra por su ventana.
Poco a poco se va descongelando el hielo de sus alas, la escarcha queda atrás.
Le acompaña una tenue brisa, como una tormenta de verano, le pilla de sorpresa,
pero ella... quiere dejarse llevar, y lo hace...
Y sube y sube, hinchando sus mofletes para elevarse más y más alto, para soñar.
De sus piececillos nacen raíces, fuertes, duras, de ilusiones como pilares,
sabe que algún día se troncharán pero no la importa, hoy quiere volar,
quiere creer, quiere soñar, quiere...
SER FELIZ.
Le enseñaron que el que no apuesta no gana, y hoy,ella, apuesta todo a la ficha
verde,
de esperanza,
amarillo de alegría, al rojo de pasión y lujuria, y al azul de ternura.





viernes, 30 de octubre de 2009

Permanece Helada...

Una noche más, Hada, se encuentra hablando con el reflejo del espejo.
¡Qué fea se pone cuando llora! – pensó. Pero algo la decía que al otro lado, indefensa, no podía evitarlo.
Como quien tiene un angelito en un hombro, y al otro un diablo, se encontraba en ese instante.
El Hada, inquieta, revoloteaba de un lado a otro, hacía muecas, caras, pero no era capaz de arrancarle una sonrisa a su gélida tez.
Las lágrimas ahora eran escarcha, hielo tan duro que no dejaba articular palabra. Su pálida cara estaba inmóvil… igual que su magullado corazón. Pum- pum, pum-pum, sólo era ya, un lejano caminar.
Había dejado de latir, sin entenderse aún el por qué.
Tremenda decepción la que se llevó el otro lado…
- Pensaba que eras fuerte- murmuraba. Me prometiste que estabas curada… las tiritas que te puse… eché povidona… ¡ahora lo entiendo! el amarillento color de la misma enmascaraba la hemorragia que había en tu interior…

Ahora, pálida te veo, como muerta, sin expresión alguna, en SHOCK. Un shock profundo que roza el coma delató el médico…
- ¡Espera! No está muerta, noto algo… ¡Sus piernas tiemblan, y sus manos también!


La pobre Hada indefensa, al otro lado, gritaba en SILENCIO, chillidos MUDOS, inaudibles para todos.
Quería contarte… pero no alcanzaba palabra alguna. Su cabeza empezó a rodar…

Volvía al País de Nunca Jamás, una vez más, después de haber estado revoloteando con sus amigas las florecillas y las nubes.
De camino a casa en su burbuja, se encontró con un enorme abejorro…
“Se acercó bruscamente a mi burbuja, como si de la nada surgiera, pude verlo… tuerto, uno de sus ojos no lucía, estaba fundido (como su estúpida mente). Se empeñaba en pinchar mi burbuja, su aguijón cada vez estaba más cerca.
Eché a correr, tanto que mi burbuja iba a estallar, mis piernas temblaban, y los nervios empezaban a apoderarse de mí.
Insistente… no podía seguir, las paredes se estaban volviendo frágiles, era cuestión de tiempo que se derrumbaran sobre mí. Decidí frenar, dejé de correr, y el molesto abejorro pasó de largo peligrosamente, rozándome con su asqueroso cuerpo amarillo.
Iba en primer lugar; yo, rezagada pude observar su trasero… me resultaba peculiar, de repente una extraña sensación se apoderó de mi cuerpo.
Los nervios pasaron a tomar el timón, mi cuerpo temblaba sin control, y el sudor y las lágrimas corrían a raudales río abajo… mi burbuja perdía el control y yo no podía hacer nada, la inundación había arrasado todo.
Vinieron las ganas de vomitar, vomitar toda la rabia, todo el rencor, todo el ODIO contra ese abejorro amarillo.
Por desgracia, tuve que aguantarlo un poco más, había atasco en el cielo de mi corazón. Finalmente, como una fiera salvaje se alejó, estando más cerca de aquel, que de este lado.
Asustada, seguía inmersa en el shock, bloqueada… me faltaba el aire, me ahogaba, era toda una charca.
Por fin, pude detener mi burbuja, sin embargo, no pude detener el tembleque de mi cuerpo, no pude reanimar a mi magullado corazón, y lo peor de todo no pude olvidarle.”

Increíblemente, a través de su expresiva mirada Hada, entendió todo. Le dio Depakine para los temblores, dos ampollas de Primperán para los vómitos, y una dosis extra de adrenalina para el corazón, sin embargo… aún NO reaccionó.

martes, 27 de octubre de 2009

Paréntesis


Bloqueada, shockada, como la que acaba de sufrir un tremendo accidente y no puede moverse,
sus piernas no responden, sus pies no la llevan donde quiere ir,
van sin rumbo en un "va y ven" sin sentido,
su cuerpo ha dejado de sentir, incluso el dolor ya es un leve cosquilleo para ella.
El golpe la dejó son sonrisa, como aquel mimo de la Calle Mayor, con la cara torcida y el rimmel corrido de tanta agua, agua que emana sin control, el chorro no se corta... sequía.
Se ha montado en la alfombra del genio y a bordo de ella se aleja de lo vanal,
¿su destino? no lo sabe, sin embargo, busca refugiarse donde nunca entró nadie.
Se encoge como una florecilla marchita y se mete en su pequeña burbuja.
Y ascendió, ascendió, (porque un extraño niño soplaba desde abajo). Allí todo es mágico, un mundo de color de rosa, en el que no hay sitio para villanos, sólo Hadas, sólo ella.
Colgó un cartel de CLOSED, pero esta vez no por vacaciones, y se dejó llevar a la merced del viento...

domingo, 25 de octubre de 2009

La Princesa con la Boca de Fresa, Fresa ÁCIDA


Tengo resaca de sentimientos,
las naúseas de tí suben y bajan,
pequeñas mariposas revolotean en mi estómago,
van por el esófago... finalmente, salen por la boca cual perdigón de escopeta de feria, con dirección predestinada, TÚ,
y en el centro de la diana... ¡PUM!

De feria, todas son tonterías,
pero ahora,en mi circo imaginario, eres el payaso,
y yo la acróbata que esquiva todos y cada uno de los obstáculos que me brindas,
sólo para mofarte de mí.
El ridículo cambia de dirección, ahora nos reímos todos, el que llora eres tú, el viento ha cesado y ahora tengo el timón.


Minifalda, labios rojo carmín, escote generoso...
Sí, esta noche se vistió de fiesta, Inocencia se fue buscando guerra, y no tardó en encontrarla.
Que me bese como si me conociera, que cada uno se olvide de lo suyo, sólo esta noche,
tumbarme en otra cama, desconocida, pero en llamas.
Aunque parezca el infierno hoy, Inocencia decidió cambiar su gélida habitación por esa, aunque el mismisimo demonio le aguardase en ella.

Amanece, entran los primeros rayos de luz entre por la persiana,
desconcertada Inocencia abre los ojos...
- ¿Dónde estoy? esta no es mi cama... Espera, un momento, ¿quién es este?
Una noche más, como princesa que es, busca el calor en camas de desconocidos, princípes-rana, harta de equivocarse, se viste, y sin decir nada desaparece...

- No me dijo adiós... no me dio tiempo de demostrar... sólo tengo su figura alejándose de mi vida, en mi mente, y el aroma de mi almohada... tardará en desaparecer.
Intenté sustituirlo, lo siento, todos resultaron ser colonias baratas.
Quería haberte sido fiel, te lo juro, llenarte tu jardín de flores, recorrer tus labios... Permíteme un trocito de tu cuerpo para besar... Sólo para poder recordar.
La princesa con la boca de fresa, fresa ácida.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Cuentos de Hadas



Las Hadas son seres extraordinarios pero extremadamente frágiles por eso cuando vuelan lo hacen a merced del viento, un día una ráfaga potente trajo una hasta mi, apareció súbitamente, y me impacto de lleno, no pude ni quise evitarla… Desde aquel momento ella me acompaña cada segundo, siempre que me derrumbo miro a mi hombro y la encuentro hay, dándome fuerzas para levantarme, haciendo que se cuelen unos rallitos de luz por mi cielo permanentemente gris y mitigando mi frío eterno es un Hada mágica y no lo sabe…Pero… parece que el viento cambia a oeste y cual Mary Poppins ha de partir y yo, como los pequeños Jane y Michael no entiendo nada… me mal acostumbre a tenerla demasiado, mas de lo razonable…No sé si el cuento acaba aquí, no tengo ni idea…
GRACIAS POR ESTA ENTRADA DEDICADA. By Delgaducho.



Un buen día revoloteando, Hada, chocó con el más oscuro de los árboles. Ahí estaba, frente a ella, parado, inmóvil; la observaba fríamente sin nada que decir. Ella se contorneaba de un lado a otro, no le asustaba como al resto de bichitos... buscaba su atención, sonriéndole, intentándole dibujar una sonrisa en esa cara insípida, sin expresión alguna, pero sus esfuerzos eran en vano.
El árbol, retraído, como asustado y enfadado no dejaba ver nada de su interior, y mucho menos enseñaba sus raíces, lo que le hacía crecer...
Cada día le visitaba, pero la indiferencia era ya rutina. Cosquillas, por aquí por allá... y nada, la capa de escarcha que envolvía su fría corteza no desaparecía si quiera se hacía más fina.
Ella con su luz de aquí para allá como una luciérnaga en la noche volaba fiel a su lado.
Un buen día, Hada fue sorprendida, al ir a visitarle. El árbol no se encontraba postrado en el lugar de siempre, si no que había ido a buscarla, andando sobre sus raíces, unas raíces mas vivas que nunca. Movía sus ramas de un lado a otro llamándola a gritos. Cuando Hada se acercó recibió el peor de los golpes de mano de una de sus ramas, como un en round de boxeo, cayó desplomada, aturdida... no podía creer lo que había visto.

Sin poder articular palabra, ni abrir los ojos, pensaba... en un pensamiento en blanco.
Las palabras se torcieron, las letras se movían de un lado a otro sin parar, no encontraba la lógica de frase alguna... NO PODÍA HABLAR.


El árbol quedó mudo igual que la pequeña e inocente Hada. Los remordimientos le comían por dentro, y no para de repetir una y otra vez la misma frase:


- Lo siento, yo no quería...


Soltó al Hada en el suelo, y sólo dejando el camino marcado con el agua derretida de su escarcha, se alejó, para volver a permanecer helado, sin inmutarse por nada. Se sentía tan torpe, absurdo, él sólo quería...


Decidió esconder de nuevo su corazón y no descongelarlo nunca más.