martes, 26 de enero de 2010

Por verte sonreir

Como dos serpientes volvieron a entrelazarse, volvieron las miradas y sonrisas, un inesperado día desayunando en el bar.

La sorpresa fue grata pero me dejó mal sabor de boca. Escasos metros me separaban de tí y tu mono de trabajo me atraía más que nunca.
Llamándome a gritos tu sonrisa pícara y traviesa.

Apretando los labios, aguantando las ganas, te he devuelto todas y cada una de las miradas y sonrisas.

¿Sabes? ...


"Tus ojos hablan lo que tu boca calla".


Piensa en pasar los días mendigando sonrisas en la puerta de aquel hospital. El mismo donde hace tan sólo una estación atrás le regalabas una cada día.

Importante para mí, desconocida para tí... ¿Quién sabe?

Añorando volver meses atrás, lamentando ser una cobarde.


Con el vaso lleno

Se inventa que puede volar, y al rodar por la acera se encuentra sola en un portal de bruces con la realidad.

Cuánto cuesta saber dónde estar, es difícil volver a empezar.

Piensa que el equilibrio es imposible, siempre se vuelve a tropezar. La balanza está torcida pero le da igual.

Le revolvió por dentro hasta las entrañas, para después salir disparado.
No se llevó nada, pensó, se equivocaba...

El rimmel corrido, los sueños esparcidos, los sentimientos vacíos, y el vaso lleno.


lunes, 18 de enero de 2010

1, 2, 3 Hagan apuestas.

A miles de kilómetros no sentía tus cadenas, los miedos se hacían pequeños, y las inseguridades con ellos.

Aquella ciudad desprendía más de amor que la habitación en la que tantas veces nos habíamos acostado (era evidente).

Tus mensajes llegaban y por el mismo camino se iban , no me importaban. Eran como las telarañas de Spiderman lanzadas desde Madrid, pero a tanta distancia tus intentos manipuladores no hacían efecto.

Asentía como borrega, la cabeza decía otra cosa.

- Te echo de menos (Sí, sí, yo también a tí).


Por cada poro de mi piel se podía respirar felicidad, cachondeo... estaban subiendo el telón...

¡QUE COMIENCE LA ACCIÓN! y NUNCA paró... Porque como los gitanos, comenzó un ojo por ojo, diente por diente. Porque es mejor arrepentirse de lo que hiciste que de lo que no llegaste a hacer.


El albergue parecía un internado, la enorme cuesta se me hizo larguísima si no fuera porque apareció él. No pasó desapercibido, todas dejamos un gancho echado al "del jersey de rombos".

1, 2, 3 hagan apuestas... que ya gano yo.

Más de media noche y la cenicienta se iba a acostar con las marujas de sus compañeras.

Al subir las escaleras alguien la agarró por la cintura, hablaba en otro idioma, pero los suspiros y asombros del resto no dejaban lugar a dudas, era ÉL.

Sin PENSARLO 2 veces se quedó con él, hablaron durante horas, de algo sirvieron los 4 años de francés, pensaba...

No tardaron en llegar los primeros besos, tú estabas tan lejos... Ese acento, entonación... irresistible.

Los ojos verdes se le clavaban, apretaban y dejaban sin respiración. Igual que acostumbrabas hacerlo tú.

Pero... se aferró al refrán tonto que tanto te gusta. Aunque la gustaba más saber que , era engaño, infidelidad..., y que por una vez las tornas habían cambiado.

Desde entonces el viento no dejó de soplar a su favor...

Como el peor de los asesinos dejó tantas marcas que hasta los polícias de los hombres de Paco resolverían el caso, sin embargo tú...


Cuanto más claro, menos creible,

en bandeja pero lo tiras al suelo,

amigos y puñaladas traperas, ¿encuentras el nexo? Por degracia yo sí, hace mucho. GRACIAS.





martes, 12 de enero de 2010

Amor- Amistad


Había llovido mucho...

Allí hacía frío, la nieve había sepultado su corazón, y ya no era capaz de sentir el calor de sus manos.

Le gustaba acurrucarse a tu lado, quizás encima tuya.

Discernir resulta muy difícil llegados a este punto.

La necesidad es dependencia, de tí, de tu cariño, de tus piropos, pero no puede darte más (o )

Pides y pides, y yo al borde del acantilado me debato entre saltar o no saltar. Un paso alante y otro atrás para finalmente acabar resbalando y cayendo.

Y volví a caer, en tus besos, en tus caricias, en tu vida... en TÍ.

En el cuento de repente hay hojas blancas, y las suceden puntos suspensivos...

" Cuando te veo el corazón me sale por la boca, tiene vida propia y tengo miedo de que te des cuenta y sin embargo, te de igual, ignorancia pura

Soy tu amigo, pero necesito más y más. No te pido el sol ni la luna, porque ya los tengo... "


Se despidió una noche más diciendo:

- "¿Sabes? Cuando pienso en la pareja perfecta sólo me viene una imagen a la mente... TÚ"


Ella se quedó pensando... con una sonrisa en la cara.

domingo, 10 de enero de 2010

Buscándote


Ya no duele, porque al fin te encontré,

te tengo frente a mí y no puedo creerlo.

Todo lo que tengo me resulta insuficiente, vacío, pero ahora estás aquí.

Te busqué tantas veces, abría tantas puertas para cerrarlas más tarde...

Para volverme a caer de la cama, tonta de mí, mis bolsillos vacíos, mis labios fríos, con ganas, ganas de tí. Mi cabeza llena, recuerdos insatisfechos, como mi alma ingrata.


Quisiera esconderme, tan sólo soy mortal,

creer que bajo mi edredón nada podrá hacerme daño, ni si quiera las balas lo atraviesan,

ni si quiera tu amor, tus mentiras afiladas. Escupes lava que me deshace a la vez que hace arder mi corazón.

Y te odio, como tantas veces lo hice.

Me pierdo cada noche, en mil bocas, mil sábanas, pero no encuentro tu olor.

No me vuelvas loca, nunca me gustó jugar al escondite.

Sin embargo... seguiré buscándote aunque eso signifique vaciarme en mil camas más.

jueves, 7 de enero de 2010

La inocencia...


- ¿No lo oyes? (PUM,PUM- PUM,PUM)

- No, ¿el qué?

- Si, hay algo dentro de tí que está replicando.

- Ya, noto el palpitar, no puedo controlarlo, además tú tienes la culpa de ello.

- ¿Sí? y... ¿Qué es? ¿Por qué tengo yo la culpa?

- Los mayores lo llaman amor, yo no sé lo que significa, pero me pasa siempre que jugamos a los médicos.

- ¡Anda mentiroso! esas cosas sólo pasan en las películas de princesas, se lo he escuchado a mi hermana mayor. Además, cuando jugamos a los médicos yo noto otra cosita, mi hermana dice que es un gusanito, pero me ha dicho que no juegue con él.

De todos modos... ¿Quieres ser tú mi príncipe?

martes, 5 de enero de 2010

Silencios rotos de dolor

Pobre, Mariola. La "loca del puerto" la llamaban.
Siempre estaba sola, la oscuridad de su casa gris la envolvía y en la noche se podía oír su sufrimiento en forma de gritos melodiosos y aterradores.
Vivía sola, pero esos señores de blanco se la llevaron.
Cuando llegué a planta ahí estaba, al final del pasillo, para recibirme. Vestía como una monja, Hermana María se hacía llamar.
Nunca me dedicaba palabras bonitas. El miedo se apoderaba de mí cada vez que se acercaba.
Ese olor a rancio, esos ojos que me atravesaban con sólo una mirada... flasheada, cada vez que la veía.
¡Puta! ¡Perra! me repetía una y otra vez... sólo intentaba ayudarla.
La compasión y la incertidumbre se mezclaban en una espesa pasta dentro de mí. Sin embargo, algo me removía. Sus ojos, cargados de odio, en el fondo eran tiernos, ese azul me recordaba algo...
¡SÍ! aquella tarde en la playa... El sol brillaba alto en el cielo, sus ojos, pero ese día anocheció antes de tiempo, las nubes taparon el sol, dejando todo bajo su manto negro.
La marea agitada le arrebataba cada una de sus pertencias, incluso a él...

Ella gritaba, sabía que esa melodía la había escuchado antes...