Cuánto cuesta saber dónde estar, es difícil volver a empezar.
Piensa que el equilibrio es imposible, siempre se vuelve a tropezar. La balanza está torcida pero le da igual.
Le revolvió por dentro hasta las entrañas, para después salir disparado.
No se llevó nada, pensó, se equivocaba...
El rimmel corrido, los sueños esparcidos, los sentimientos vacíos, y el vaso lleno.



No hay comentarios:
Publicar un comentario