El frío de la soledad me atormenta, me asusta, estoy perdida.
Vago sin rumbo, viajo en un tren que no me lleva a ningún sitio.
Los raíles ya no quieren saber nada de mis sueños, y las ilusiones se quedaron rezagadas en el andén.
Mis mejillas se tornan frígidas, escarmentadas de tus mentiras luchan por sobrevivir en el océano de lágrimas que les viene encima.
Siempre quise estar a la altura pero para tí nada fue suficiente.
Miro alrededor, como una gata solitaria estoy, sólo hay soledad. Tu perfume me acompaña, tus fotografías, recuerdos... TORMENTOS.
Tanto ruido, ruido escandaloso, silencioso ruido, has ganado. Se pisaron las semillas, ya no queda nada.

"Todas las ciudades eran pocas a sus ojos. Al final, números rojos en la cuenta del OLVIDO."




