
Salió corriendo, apabullada, temerosa de su sombra.
Y corrió, corrió... corrió sin mirar atrás.
Ella ya no quiere cadenas que la aten,
no quiere ser la perra fiel de ningún ESTÚPIDO MALTRATADOR.
Porque se ha llenado de fuerzas, orgullo, y ha huído de él,
cambió las lágrimas por sonrisas,
sonrisas que golpean más fuerte que cualquier puño,
dejó atrás sus recuerdos, quemó las fotos, destruyó los railes que la llevaban a su lado, ya no, ya no volvería.
La guerra no estaba ganada, ¿Cómo huir de una misma?
Obligó a su corazón a entrar en coma, un coma del que aún no quiere despertar,
un coma que le protege de todo cual escudo al caballero,
porque ahora, antes de romperse, se dobla,
ya no es tan débil, o al menos procura no mostrarse para no delatarse...
¿Te ATREVES a despertarlo TÚ?





